Precio por m² o por habitación: ¿qué es mejor al pintar?
Ninguna de las dos formas es mejor en todos los casos. El precio por m² es útil para superficies grandes y regulares. El precio por habitación es más sencillo para viviendas pequeñas o trabajos puntuales. Lo más importante es saber qué incluye ese precio, sea cual sea el método.
Cómo funciona el precio por m²
En este método, el pintor calcula la superficie de paredes y techos y la multiplica por un valor unitario. Es habitual en pisos y casas con superficies grandes y paredes lisas.
La ventaja es la lógica clara. Si la superficie es mayor, el precio sube. Facilita la comparación entre presupuestos, siempre que todos midan lo mismo.
El riesgo es la medición. Algunos miden solo el suelo de la vivienda, otros miden las paredes. Dan resultados muy distintos. Pregunte siempre: ¿m² de qué?
Cómo funciona el precio por habitación
Aquí, cada habitación tiene un precio. El salón cuesta una cantidad, el dormitorio otra, el baño otra. Es fácil de entender y de ajustar. Si quiere pintar solo dos habitaciones, sabe enseguida cuánto cuesta.
El inconveniente es que habitaciones con el mismo nombre pueden ser muy diferentes. Un salón pequeño y un salón enorme no dan el mismo trabajo. Si el precio es igual, alguien está perdiendo o ganando de más.
¿Y el precio global?
Muchos pintores dan un importe cerrado para toda la obra. Es sencillo, pero solo sirve si el presupuesto describe bien lo que incluye. Pida la lista de habitaciones y de tareas, incluso cuando el precio sea global.
Cuándo usar cada uno
- Vivienda grande con paredes lisas y pocos obstáculos: el precio por m² suele funcionar bien.
- Piso pequeño o pocas habitaciones: el precio por habitación es más sencillo.
- Obra con muchas reparaciones: un importe global con los trabajos descritos, o precio por tarea.
- Trabajos solo en techos, puertas o rodapiés: precio por unidad o por metro lineal.
Qué preguntar siempre
- ¿La medición es de paredes, de techos o de suelo?
- ¿Los techos están incluidos en el precio por m²?
- ¿Las reparaciones y la imprimación están incluidas?
- ¿Las puertas, los rodapiés y los marcos se cuentan aparte?
- ¿El precio cambia si aparecen problemas durante la obra?
Un pintor serio explica el método sin problema. Si la respuesta es confusa, tome nota y compare con otros.
Un ejemplo sencillo de cómo medir
Imagine un dormitorio de 4 metros de largo, 3 de ancho y 2,5 de alto. Los cuatro lados suman 14 metros. Multiplicando por 2,5, las paredes tienen 35 m². El techo tiene 12 m², porque es igual al suelo. Si un pintor mide solo el suelo, habla de 12 m². Si mide paredes y techo, habla de 47 m². La misma habitación, dos números muy diferentes.
Por eso, el valor por m² solo se compara con otro si la base de medición es la misma. Pregunte siempre antes de comparar.
Consejo: Para comparar métodos diferentes, pida a cada pintor que convierta el presupuesto en un importe global y una lista de tareas. Así queda todo en la misma base.