Costes extra en una obra de pintura y cómo evitarlos
En una obra de pintura, los costes extra más comunes proceden de las reparaciones en las paredes, de los problemas de humedad y del trabajo con muebles. La mejor forma de evitarlos es mostrar la vivienda al pintor antes de pedir el presupuesto y dejar por escrito lo que está incluido y lo que no.
Reparaciones en las paredes
Las grietas, los agujeros de tacos y la pintura suelta solo se ven bien cuando la pared está limpia. A veces el pintor solo los descubre al empezar a lijar.
- Grietas que vuelven a abrirse, y que pueden indicar movimiento de la pared.
- Yeso que se cae o que hace burbujas.
- Muchas capas de pintura antigua, que obligan a rascar.
- Esquinas y rodapiés dañados.
Para evitar sorpresas, pida al pintor que vaya a ver la vivienda y anote las reparaciones. Pregunte cuáles están incluidas y cómo se cobrarían las demás.
Humedad y moho
La humedad es el extra más difícil de prever. Las manchas oscuras, el olor a moho, la pintura abombada o las paredes frías al tacto son señales de aviso. Pintar encima no lo resuelve, porque el problema reaparece.
En viviendas cercanas al mar, en zonas de ladera o en plantas bajas, conviene estar atento. Antes de pintar, es necesario descubrir el origen: filtración, condensación o rotura de una tubería. La causa debe tratarse primero, y eso puede ser un coste aparte de la pintura.
Mobiliario y acceso
Una vivienda amueblada da más trabajo. Mover, cubrir y volver a colocar los muebles puede cobrarse. Lo mismo ocurre con armarios llenos, cuadros, cortinas y lámparas.
El acceso también pesa. Un edificio sin ascensor, sin sitio para aparcar o con horarios de obra ajustados puede aumentar el tiempo y el coste.
Cómo evitar los extras
- Muestre toda la vivienda al pintor, incluidos los rincones que preferiría esconder.
- Indique enseguida si hay humedad, aunque ya esté seca.
- Vacíe las estancias o acuerde quién mueve los muebles.
- Pida un presupuesto escrito con los trabajos incluidos y excluidos.
- Acuerde cómo se tratarán los imprevistos: aviso previo e importe pactado antes de continuar.
- Reserve un margen para imprevistos, sin gastarlo si no es necesario.
Cambios a mitad de la obra
Cambiar de color, añadir una estancia o pintar puertas que no estaban en el plan también genera costes. Antes de pedirlo, pregunte cuánto cuesta el cambio y pida que quede por escrito.
Haga fotografías antes de empezar
Antes de la obra, fotografíe las paredes, los techos y los muebles. Si surge una discusión sobre lo que ya estaba dañado, o sobre lo que se pidió, las fotografías ayudan a aclararlo.
Durante la obra, revise el trabajo con el pintor al final de cada día. Si algo no le agrada, dígalo enseguida. Es más sencillo corregir pronto que al final, cuando todo ya está pintado.
Consejo: Pida al pintor que le avise antes de hacer cualquier trabajo fuera del presupuesto, y que le diga el importe. Así decide con calma, sin prisas ni sorpresas en la factura.