Cómo lijar paredes sin llenar todo de polvo

No es posible lijar una pared sin generar nada de polvo, pero sí reducirlo mucho y evitar que se extienda. Aísle la estancia, use lija a mano o una esponja de lijar, trabaje con un aspirador cerca y limpie todo al final. El polvo de la masilla es muy fino y entra por todas partes, por lo que la preparación cuenta tanto como el lijado.

Antes de empezar: aísle la estancia

El polvo va adonde lo lleve el aire. Por eso, controle el aire.

Use una mascarilla contra el polvo y gafas de protección. El polvo de las masillas y de las pinturas viejas no es bueno para los pulmones ni para los ojos. Si su casa es antigua y la pintura tiene muchas capas, extreme las precauciones y no lije a ciegas.

Elija la lija adecuada

Las lijas tienen un número. Cuanto más bajo, más áspera es. Para paredes se suele usar una lija fina o media. Una lija muy áspera raya la pared y da más trabajo corregirla.

Para zonas pequeñas, una lija de mano sobre un taco da más control y levanta menos polvo. Para paredes grandes existen lijadoras conectables a un aspirador, que recogen gran parte del polvo en el momento. Se pueden alquilar en muchas tiendas de bricolaje.

Técnicas para levantar menos polvo

  1. Lije con poca presión. Deje que la lija trabaje; no hace falta apretar.
  2. Haga movimientos suaves y circulares, sin quedarse parado en un mismo sitio.
  3. Si es posible, pida a alguien que sujete la boquilla del aspirador junto a la zona que está lijando.
  4. Limpie la lija de vez en cuando. Una lija llena de polvo no corta y solo lo esparce.
  5. Cambie de lija cuando esté gastada.

Lijar con esponja húmeda

En zonas pequeñas y sobre masilla, puede usar una esponja de lijar ligeramente mojada. Produce una pasta en lugar de polvo y casi todo se queda en la esponja. No empape la pared: una pared muy mojada tarda en secar y puede estropear la masilla. Esta técnica sirve para retoques, no para toda la pared.

Limpieza final

Cuando termine, no barra en seco, porque eso levanta el polvo otra vez. Haga lo siguiente:

  1. Aspire el suelo, las paredes y los rodapiés, de arriba abajo.
  2. Pase un paño húmedo y bien escurrido por las paredes.
  3. Limpie el suelo con una fregona o un paño húmedo.
  4. Espere a que todo se seque antes de pintar.

Si deja polvo en la pared, la pintura quedará con una superficie áspera y con pequeños granos. Es un error muy común.

No toda la pared necesita lijarse

Si la pared está en buen estado, basta con lijarla ligeramente para quitar el brillo y las pequeñas imperfecciones. No hace falta desgastar toda la pared. Lije a fondo solo las zonas reparadas y los puntos con pintura suelta. Menos lijado significa menos polvo y menos trabajo.

Consejo: Primero aspire, después limpie. Un aspirador con un buen filtro recoge el polvo fino. Uno con un filtro deficiente puede devolverlo al aire. Si su aspirador es antiguo, limpie el filtro antes de empezar.

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