Pintar sobre gotelé o papel pintado: qué hacer
Se puede pintar sobre gotelé y, en algunos casos, sobre papel pintado, pero la preparación es distinta en cada uno. El gotelé se puede pintar con un rodillo de pelo largo, sin demasiada preparación. El papel pintado solo debe pintarse si está bien pegado, liso y en buen estado. En caso contrario, es mejor retirarlo.
Pintar sobre gotelé
El gotelé es un acabado con pequeños relieves, hecho con pasta proyectada sobre la pared. Muchas casas de los años 80 y 90 todavía lo tienen. Puede mantenerlo y limitarse a pintarlo, o alisar la pared.
Para mantener el gotelé y pintar encima
- Aspire o quite el polvo con una escoba suave. El relieve acumula mucho polvo y telarañas.
- Si el gotelé está sucio o con grasa, límpielo con un paño húmedo, sin frotar mucho, para no desprender trozos.
- Compruebe si hay partes sueltas. Rásquelas con cuidado y tape esas zonas con masilla.
- Aplique imprimación si la pared es muy absorbente o tiene manchas.
- Pinte con un rodillo de pelo largo, que llega al fondo del relieve. Haga el perfilado con brocha.
Cuente con más pintura que en una pared lisa, porque el relieve aumenta la superficie. El rodillo y la brocha gastan más, y puede que tenga que hacer retoques con la brocha en las zonas hondas. El gotelé también acumula más polvo con el tiempo y es más difícil de limpiar una vez pintado.
Para alisar el gotelé
Si no le gusta el relieve, puede alisar la pared. Hay varias formas, y no todas son sencillas:
- Rascar el relieve y volver a enlucir con masilla hasta que la pared quede lisa.
- Cubrir el relieve con varias capas de masilla y lijar.
- En algunos casos, el gotelé está sobre una pintura que se puede mojar para ablandarlo y rascar.
Este trabajo genera mucho polvo y lleva tiempo. Antes de empezar, proteja todo y use mascarilla. Si la casa es antigua, tenga cuidado: en algunos edificios más viejos, los materiales de revestimiento pueden contener sustancias nocivas. En caso de duda, pida la opinión de un profesional antes de rascar.
Pintar sobre papel pintado
Pintar sobre papel pintado es posible, pero solo cuando está en muy buen estado. Si el papel tiene burbujas, esquinas sueltas, desgarros o un relieve muy marcado, la pintura mostrará todo eso, e incluso puede hacer que el papel se despegue.
Haga primero esta prueba: pase la mano por toda la superficie y compruebe si hay zonas sueltas. Intente tirar ligeramente de una esquina. Si el papel sale con facilidad, no merece la pena pintar encima.
Si el papel está bien pegado
- Pegue las esquinas sueltas con cola específica para papel pintado.
- Tape los pequeños desgarros con masilla y lije ligeramente.
- Quite el polvo con un paño seco.
- Aplique una imprimación específica para estas superficies. La humedad de la pintura puede hacer que el papel se hinche, y la imprimación ayuda a protegerlo.
- Pinte en manos finas, con el rodillo adecuado.
Los papeles de vinilo o muy brillantes son los más difíciles de pintar, porque la pintura no se adhiere bien. En esos casos es preferible retirar el papel.
Cuándo es mejor retirar el papel
- El papel está suelto, con burbujas o rasgado.
- Hay varias capas de papel antiguo, unas sobre otras.
- Hay señales de moho o de humedad por debajo.
- El relieve es muy marcado y quiere una pared lisa.
Para retirarlo, humedezca el papel con agua tibia, déjelo actuar y rasque con una espátula. Algunos papeles salen en tiras secas. Después lave el pegamento que haya quedado, deje secar y repare la pared antes de pintar.
Consejo: Antes de decidir, haga una prueba en una zona pequeña y escondida, como detrás de un mueble. Pinte, deje secar un día y compruebe si el papel se ha despegado o ha hecho burbujas. Es una prueba sencilla que puede ahorrarle mucho trabajo.