Rodillo, brocha o pistola: qué usar en cada caso
Para pintar paredes y techos en casa, el rodillo es la mejor opción. La brocha sirve para esquinas, perfilados y maderas. La pistola es buena para superficies grandes o difíciles, pero exige mucha protección y práctica. En la mayoría de los trabajos se usan rodillo y brocha juntos.
El rodillo: lo mejor para paredes y techos
El rodillo cubre grandes superficies con rapidez y deja un acabado regular. Es la herramienta que usa la mayoría de la gente para paredes y techos. El tamaño del pelo cambia el resultado:
- Pelo corto: para superficies lisas, como paredes bien alisadas o puertas.
- Pelo medio: el más habitual para paredes normales y techos.
- Pelo largo: para superficies rugosas, como el revoco o el gotelé. Lleva más pintura.
Un rodillo de mala calidad suelta pelos en la pintura y deja marcas. Antes de empezar, pase cinta adhesiva por el rodillo nuevo y tire de ella, para quitar los pelos sueltos. Un mango extensible ayuda mucho en los techos y en las partes altas.
La brocha: para esquinas y detalles
El rodillo no llega a las esquinas, ni a la línea junto al techo, ni a las molduras. Ahí es donde entra la brocha. También es la herramienta adecuada para maderas, rodapiés, marcos de puertas y ventanas, rejas y pequeñas superficies.
- Brocha de punta cortada en ángulo: ideal para perfilados y esquinas.
- Brocha redonda o plana y ancha: para puertas y superficies de madera.
- Brocha pequeña: para detalles y retoques.
Compre una brocha de buenas cerdas. Una brocha barata deja cerdas en la pintura y hace rayas. Si cuida bien la brocha y la lava justo después de usarla, durará muchos trabajos.
La pistola: rápida, pero exige cuidado
La pistola esparce la pintura en gotitas muy finas. Cubre grandes superficies rápidamente y deja un acabado liso, sin marcas de rodillo. Por eso se usa en fachadas, muros, techos grandes y en muebles o puertas, cuando se quiere un acabado muy regular.
Pero tiene desventajas importantes:
- La pintura se queda flotando en el aire. Hay que proteger todo, incluidas ventanas, suelo y muebles.
- Gasta más pintura que el rodillo, porque parte se pierde en el aire.
- Requiere práctica. Quien nunca la ha usado puede dejar chorretones o zonas desiguales.
- En interiores hacen falta buena ventilación y una mascarilla adecuada.
- Limpiar la pistola lleva tiempo.
Para una habitación pequeña, la pistola rara vez compensa. Tiene más sentido en obras mayores o en casas vacías.
Qué herramienta para cada caso
- Paredes y techos lisos: rodillo de pelo medio, con brocha en las esquinas.
- Paredes rugosas o con revoco: rodillo de pelo más largo.
- Rodapiés, marcos y puertas de madera: brocha, o rodillo pequeño de espuma para las partes lisas.
- Rejas y radiadores: brocha pequeña o minirrodillo.
- Fachadas y superficies muy grandes: rodillo de pelo largo o pistola, con la protección debida.
Cuidar las herramientas
Si pinta con pintura al agua, lave el rodillo y la brocha con agua tibia y jabón nada más terminar. Si espera a que la pintura se seque, es muy difícil de quitar. Si va a continuar al día siguiente, envuelva el rodillo y la brocha en plástico, bien cerrado, para que no se sequen.
Consejo: Combine siempre las dos herramientas. Haga primero el perfilado con la brocha y pase enseguida el rodillo, antes de que se seque la pintura del perfilado. Si deja que el perfilado se seque solo, verá una franja con una textura distinta a la de la pared.