¿Qué tipos de pintura existen para paredes? Plástica, esmalte y más
Para paredes interiores, la opción más habitual es la pintura plástica al agua. Es fácil de aplicar, casi no huele y seca deprisa. El esmalte es más adecuado para madera y metal. Existen además pinturas especiales para casos concretos, como la humedad, las fachadas o los azulejos. En este artículo explicamos cada tipo en pocas palabras.
Pintura plástica al agua
La pintura plástica al agua usa agua como diluyente. Por eso se limpia con agua, huele poco y seca antes que las pinturas con base de disolvente. Es la pintura que se usa en la mayoría de las paredes y techos de una casa en Portugal.
Existen versiones para interior y para exterior. No use una en lugar de la otra. La pintura de interior no aguanta bien el sol ni la lluvia. La de exterior puede ser innecesaria dentro de casa, pero no hace daño.
- Buena para salones, dormitorios, pasillos y techos.
- Fácil de retocar y de limpiar los pinceles y rodillos.
- Disponible en varios acabados: mate, satinado y brillante.
- Hay versiones lavables para zonas de más uso.
Esmalte
El esmalte forma una película dura y lisa. Se usa sobre todo en puertas, ventanas, rodapiés, rejas y otras piezas de madera o metal. Aguanta bien el desgaste y las limpiezas.
Durante muchos años, los esmaltes eran casi todos con base de disolvente. Hoy también hay esmaltes al agua. Huelen menos y secan más rápido. Los de disolvente siguen existiendo y huelen más, por lo que exigen tener las ventanas abiertas durante el trabajo.
En las paredes, el esmalte se usa poco. La película muy lisa y brillante deja a la vista todas las imperfecciones del enlucido. Solo tiene sentido en zonas pequeñas, como una cenefa o un zócalo.
Pinturas para casos especiales
Además de estas dos, hay pinturas hechas para un problema específico. Conviene conocerlas, porque la pintura normal no lo resuelve todo.
- Pintura antimoho o para zonas húmedas: lleva un aditivo que dificulta la aparición de moho. Ayuda, pero no resuelve la causa de la humedad.
- Pintura de fachada: resiste mejor la lluvia, el sol y los cambios de temperatura.
- Pintura para azulejos: sirve para renovar los azulejos de la cocina o del baño sin quitarlos. Exige una buena preparación de la superficie.
- Pintura a la tiza o de efecto mate profundo: se usa en muebles y paredes decorativas, con un aspecto muy apagado.
Cómo elegir
Empiece pensando dónde va a pintar y qué soporta la superficie. Una pared de dormitorio casi no sufre nada. Una pared de cocina recibe vapor y grasa. Una puerta se toca todos los días.
- Compruebe si la estancia es de interior o de exterior.
- Fíjese en el material: pared, madera, metal o azulejo.
- Piense en el desgaste: niños, animales, vapor, grasa.
- Elija el acabado que prefiera.
- Lea el bote: indica dónde se puede usar la pintura y cuántas manos lleva.
El error más común
El error más común es comprar una buena pintura y aplicarla sobre una pared mal preparada. La pintura sobre polvo, grasa o enlucido suelto no agarra bien y se desconcha. Limpie, rasque lo que esté suelto y tape las grietas antes de pintar.
Otro fallo es mezclar tipos de pintura sin comprobarlo. Aplicar pintura al agua sobre un esmalte antiguo y brillante, por ejemplo, puede no adherirse. Líjelo ligeramente y use la imprimación indicada.
Consejo: Guarde siempre el nombre y la referencia de la pintura que usó en cada estancia. Cuando necesite un retoque dentro de unos años, se ahorrará mucho tiempo.