¿Para qué sirve la imprimación y cuándo hay que usarla?
La imprimación es una capa que se aplica antes de la pintura. Sirve para ayudar a que la pintura se adhiera, uniformizar la absorción de la pared y tapar manchas o cambios de color. Es necesaria en paredes nuevas, enlucido sin pintar, manchas, metal y madera. En una pared ya pintada, en buen estado y sin un gran cambio de color, muchas veces se puede prescindir de ella.
Qué hace la imprimación
Piense en la imprimación como la base de un buen trabajo. No es la pintura final. Es una capa preparada para sujetar la pintura y mejorar el resultado.
- Mejora la adherencia: la pintura queda fijada a la superficie.
- Uniformiza la absorción: sin imprimación, una pared nueva bebe la pintura de forma desigual y queda con manchas.
- Aísla las manchas: ayuda a que las manchas de humo, grasa o humedad antigua no pasen a la pintura nueva.
- Protege el material: en el metal y en la madera, hay imprimaciones específicas que protegen.
Cuándo es necesaria
Use imprimación en las situaciones siguientes.
- Paredes nuevas o enlucido todavía sin pintura.
- Placas de yeso laminado y masillas de acabado recién aplicadas.
- Reparaciones grandes, en las que la pared tiene zonas muy distintas entre sí.
- Superficies con manchas que se ven a través de la pintura.
- Pasar de un color muy oscuro a uno muy claro.
- Paredes pulverulentas, que sueltan polvo al pasar la mano.
- Madera sin tratar, metal y superficies difíciles, como esmalte antiguo o azulejo, con la imprimación adecuada.
Cada superficie pide una imprimación distinta. Una pared de enlucido usa un tipo. El metal usa otro. Diga en la tienda lo que va a pintar.
Cuándo se puede prescindir
Si la pared ya está pintada, limpia, firme y sin manchas, y va a mantener un color parecido, la imprimación no suele ser necesaria. Basta con limpiar, reparar pequeños defectos y pintar.
Algunas pinturas dicen que ya incluyen imprimación. Estas pinturas ayudan en algunos casos, pero en paredes nuevas o muy difíciles la imprimación específica sigue siendo la opción más segura.
Imprimación y cambio de color
Cuando pasa de un tono oscuro a uno claro, el color antiguo puede asomar a través del nuevo. Una imprimación clara ayuda a cubrir. Aun así, puede hacer falta una mano más de pintura.
Al contrario, pasar de claro a oscuro suele ser más fácil. Pero algunas imprimaciones se pueden tintar para quedar más cerca del color final. Pida consejo en la tienda.
Cómo aplicarla
Aplique la imprimación sobre una pared limpia, seca y sin polvo. Use un rodillo o una brocha y extiéndala de forma regular, sin que chorree.
- Respete el tiempo de secado indicado en el bote antes de pintar encima.
- No deje zonas sin imprimación, sobre todo remiendos y reparaciones.
- Aplique en condiciones normales de temperatura y sin humedad excesiva.
- Limpie el polvo de las superficies lijadas antes de aplicar.
Si la imprimación se aplica solo en parte de la pared, como en los remiendos, la pintura final puede quedar con un brillo o una textura distintos en esas zonas. Si eso ocurre, aplique una mano extra de pintura en toda la pared.
Consejo: Incluso cuando en la tienda le digan que no necesita imprimación, haga una pequeña prueba en una esquina. Si la pintura final no cubre bien o queda con manchas, la imprimación le ahorrará trabajo.