Mate, satinado o brillante: ¿qué acabado elegir?

Para la mayoría de las paredes interiores, el mate o el satinado son la mejor opción. El mate disimula las imperfecciones. El satinado aguanta mejor la limpieza. El brillante se reserva para puertas, rodapiés y otras piezas que se limpian mucho. El acabado cambia la forma en que la luz incide en la pared, así que conviene elegir con calma.

Qué es el acabado

El acabado es el nivel de brillo de la pintura una vez seca. El mismo color parece distinto según sea mate o brillante. En un acabado brillante, el color parece más vivo y la superficie refleja la luz. En un acabado mate, el color parece más suave y la luz se dispersa.

No hay un acabado correcto para todo. Cada uno tiene ventajas y desventajas.

Pintura mate

La pintura mate no refleja la luz. Por eso esconde pequeños defectos, como marcas del enlucido, remiendos y paredes algo irregulares. Es la opción habitual para techos y para las paredes de salones y dormitorios.

Hoy hay pinturas mate lavables, que aguantan mejor la limpieza. Si tiene niños o animales, busque esa indicación en el bote.

Pintura satinada

El satinado tiene un brillo suave. Es un término medio entre el mate y el brillante. Se limpia mejor que el mate y disimula razonablemente los defectos, siempre que la pared esté bien preparada.

Es una buena elección para pasillos, cocinas, baños y dormitorios infantiles. Son zonas donde las paredes se ensucian más.

Pintura brillante

El brillante crea una superficie muy lisa y fácil de limpiar. Pero muestra todos los defectos: un arañazo, un agujero tapado o una zona mal lijada quedan a la vista. Por eso se usa poco en paredes grandes.

Funciona bien en puertas, ventanas, rodapiés, armarios y radiadores. Son piezas pequeñas, que se tocan a menudo y que ganan con una película dura y lavable.

Cómo decidir

  1. Mire la pared. Si tiene muchos defectos, elija mate.
  2. Piense en el uso. Una zona de paso o con grasa pide satinado o mate lavable.
  3. Piense en la luz. Las estancias oscuras pueden beneficiarse de un brillo suave.
  4. Pruebe en una esquina o en una muestra grande antes de pintar todo.

Ver la muestra en la pared, a la luz del día y por la noche, ayuda mucho. Un pequeño cuadrado de papel o una prueba pintada en cartón engaña más que una superficie de medio metro cuadrado.

Un error frecuente

Mucha gente elige brillante porque cree que es más fácil de limpiar y luego se arrepiente al ver cada imperfección. Si la pared no está muy lisa, prefiera un satinado o un mate lavable.

Consejo: Puede usar acabados distintos en la misma estancia. Paredes en mate y puertas y rodapiés en satinado o brillante dan un resultado limpio y práctico.

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