Cómo pintar armarios de cocina sin cambiarlos
Puede renovar los armarios de la cocina sin cambiarlos. El secreto está en la preparación: quitar la grasa, lijar, usar imprimación de adherencia y aplicar un esmalte resistente. Funciona bien en armarios de madera, aglomerado o MDF en buen estado. No funciona si las puertas están hinchadas por la humedad.
Compruebe primero si merece la pena
Antes de comprar pintura, examine los armarios. Si la estructura es sólida y las puertas están rectas, merece la pena pintar. Si el aglomerado se está hinchando en las esquinas, o el revestimiento está suelto, la pintura no lo soluciona.
- Puertas lisas o con cuarterones en buen estado: buenas candidatas.
- Revestimiento de plástico que se despega: necesita reparación antes.
- Puertas alabeadas o hinchadas: la pintura no corrige el problema.
- Armarios bajo el fregadero: compruebe que no haya fugas.
Desmontar y quitar la grasa
Numere las puertas y los cajones con cinta y lápiz, y marque las bisagras. Así volverá a montar todo en su sitio. Retire tiradores y bisagras y guarde los tornillos.
En la cocina siempre hay una película de grasa, aunque no se vea. Es el primer enemigo de la pintura. Limpie bien con desengrasante, aclare con un paño con agua limpia y deje secar. Preste atención a las puertas cercanas a la placa y a la campana extractora.
Lijar e imprimar
Lije todas las superficies para quitar el brillo. En puertas con barniz brillante o revestimiento plastificado, la imprimación de adherencia es imprescindible. Sin ella, la pintura puede desconcharse con el uso.
Si hay arañazos o agujeros de los tiradores antiguos, tápelos con masilla y lije después. Quite el polvo con un paño húmedo.
Consejo: Si el armario es antiguo, evalúe el riesgo de plomo en las pinturas viejas antes de lijar en seco. Lije en húmedo, proteja el suelo y use una mascarilla adecuada. Ventile la estancia.
Aplique la imprimación en una capa fina, con rodillo de espuma en las superficies planas y con brocha en las esquinas. Deje secar el tiempo indicado en el bote.
Elegir la pintura y pintar
Elija un esmalte para interiores que resista la limpieza y el calor suave de la cocina. Las pinturas al agua huelen menos y secan más deprisa. Las sintéticas (al disolvente) suelen dar un acabado muy duro, pero huelen fuerte y exigen buena ventilación. Si tiene dudas, lea el bote, que indica si sirve para muebles y zonas de uso frecuente.
- Pinte primero los bordes y los huecos de las puertas.
- Pase después el rodillo por las partes planas, con movimientos suaves.
- Repase con la brocha, sin insistir, antes de que la pintura empiece a secarse.
- Deje secar el tiempo indicado, lije suavemente con lija fina y aplique la segunda mano.
Pinte las puertas tumbadas, sobre caballetes o cajas. Así la pintura se nivela sola y hay menos churretes. Empiece por el reverso y deje secar antes de darles la vuelta.
Volver a montar con cuidado
No monte las puertas justo después. La pintura puede estar seca al tacto, pero aún blanda. Si monta pronto, las puertas pueden pegarse a la estructura o quedar marcadas por las bisagras. Dé más tiempo del mínimo, sobre todo en zonas de uso diario.
Durante los primeros días, trate los armarios con cuidado. No use estropajos duros y evite productos de limpieza agresivos hasta que la pintura esté completamente curada. Limpie con un paño suave y agua con un poco de detergente suave.
Consejo: Aproveche para cambiar los tiradores. Es un cambio barato que transforma el aspecto de la cocina. Si cambia el tamaño, tape los agujeros antiguos con masilla antes de pintar.