Cómo evitar marcas de brocha en puertas y muebles

Las marcas de brocha se evitan con una buena brocha, poca pintura cada vez, una superficie bien lijada y pintando sin prisas ni retoques a medias. Casi siempre el problema es trabajar una pintura que ya ha empezado a secarse. Con un poco de método, el acabado queda liso, incluso con brocha.

Elegir bien las herramientas

Una brocha barata pierde pelos y deja rayas. Prefiera una brocha de buena calidad, con cerdas suaves, adecuada al tipo de pintura. Para pinturas al agua, use cerdas sintéticas. Para disolvente, puede usar sintéticas o naturales, según la indicación del bote.

Combinar rodillo de espuma y brocha da buenos resultados. El rodillo extiende la pintura y la brocha la alisa.

Preparar la superficie

Las marcas que parecen de brocha pueden venir de una superficie mal preparada. Lije para eliminar relieves, chorretones antiguos y polvo. Limpie con un paño ligeramente húmedo y deje secar. Cualquier grano que quede se arrastrará con la brocha y dejará una raya.

Si la pieza es porosa o tiene muchas marcas, aplique primero una mano de imprimación y líjela. La imprimación uniformiza la absorción y la pintura se desliza mejor.

La técnica que marca la diferencia

Casi todo depende de la cantidad de pintura y del ritmo. La pintura necesita tiempo para nivelarse sola. Si la toca cuando ya se está secando, deja rayas.

  1. Moje solo un tercio de la brocha y retire el exceso en el borde del recipiente.
  2. Aplique la pintura en tiras cortas, en el sentido del largo de la pieza o de la veta.
  3. Pase la brocha una sola vez, suavemente, para alisar, en el mismo sentido, casi sin tocar.
  4. No vuelva a la zona que acaba de pintar. Mantenga un borde húmedo y avance siempre desde ese borde.
  5. Acabe un panel entero antes de parar.

En piezas con cuarterones, pinte primero los huecos y después las partes planas, y termine con los cantos. Así no deja acumulaciones de pintura en las esquinas.

Consejo: Dos manos finas dan mejor resultado que una gruesa. La mano gruesa chorrea, forma ondas y tarda mucho en endurecer.

Temperatura, aire y dilución

Pintar con calor o con corriente de aire hace que la pintura seque demasiado deprisa y no le da tiempo a nivelarse. Pinte con temperatura suave y evite el sol directo. Cierre las puertas que creen corriente, pero mantenga algo de ventilación.

Si la pintura está muy espesa, algunos botes permiten una pequeña dilución, con agua o con disolvente, según el tipo. Lea en el bote si está permitido y en qué cantidad. Diluir demasiado reduce el poder cubriente y puede provocar chorreos.

Lijar entre manos y corregir errores

Cuando la pintura esté seca, pase una lija muy fina con mano suave. El objetivo es alisar, no quitar pintura. Limpie el polvo y aplique la mano siguiente.

Si ya hay marcas visibles en una mano seca, no intente corregirlas con más pintura encima. Lije la zona hasta que quede lisa, limpie y vuelva a pintar una capa fina. Si la marca es pequeña, solo hace falta rehacer esa zona.

Un último consejo: use buena luz. Una linterna pegada a la pieza, en ángulo rasante, muestra las marcas cuando todavía puede corregirlas.

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