Cómo evitar marcas de brocha en puertas y muebles
Las marcas de brocha se evitan con una buena brocha, poca pintura cada vez, una superficie bien lijada y pintando sin prisas ni retoques a medias. Casi siempre el problema es trabajar una pintura que ya ha empezado a secarse. Con un poco de método, el acabado queda liso, incluso con brocha.
Elegir bien las herramientas
Una brocha barata pierde pelos y deja rayas. Prefiera una brocha de buena calidad, con cerdas suaves, adecuada al tipo de pintura. Para pinturas al agua, use cerdas sintéticas. Para disolvente, puede usar sintéticas o naturales, según la indicación del bote.
- Brocha pequeña de corte inclinado, para esquinas y molduras
- Rodillo de espuma de alta densidad, para superficies planas
- Un recipiente pequeño para trasvasar la pintura, sin mojar la brocha en el bote
- Lija muy fina para alisar entre manos
Combinar rodillo de espuma y brocha da buenos resultados. El rodillo extiende la pintura y la brocha la alisa.
Preparar la superficie
Las marcas que parecen de brocha pueden venir de una superficie mal preparada. Lije para eliminar relieves, chorretones antiguos y polvo. Limpie con un paño ligeramente húmedo y deje secar. Cualquier grano que quede se arrastrará con la brocha y dejará una raya.
Si la pieza es porosa o tiene muchas marcas, aplique primero una mano de imprimación y líjela. La imprimación uniformiza la absorción y la pintura se desliza mejor.
La técnica que marca la diferencia
Casi todo depende de la cantidad de pintura y del ritmo. La pintura necesita tiempo para nivelarse sola. Si la toca cuando ya se está secando, deja rayas.
- Moje solo un tercio de la brocha y retire el exceso en el borde del recipiente.
- Aplique la pintura en tiras cortas, en el sentido del largo de la pieza o de la veta.
- Pase la brocha una sola vez, suavemente, para alisar, en el mismo sentido, casi sin tocar.
- No vuelva a la zona que acaba de pintar. Mantenga un borde húmedo y avance siempre desde ese borde.
- Acabe un panel entero antes de parar.
En piezas con cuarterones, pinte primero los huecos y después las partes planas, y termine con los cantos. Así no deja acumulaciones de pintura en las esquinas.
Consejo: Dos manos finas dan mejor resultado que una gruesa. La mano gruesa chorrea, forma ondas y tarda mucho en endurecer.
Temperatura, aire y dilución
Pintar con calor o con corriente de aire hace que la pintura seque demasiado deprisa y no le da tiempo a nivelarse. Pinte con temperatura suave y evite el sol directo. Cierre las puertas que creen corriente, pero mantenga algo de ventilación.
Si la pintura está muy espesa, algunos botes permiten una pequeña dilución, con agua o con disolvente, según el tipo. Lea en el bote si está permitido y en qué cantidad. Diluir demasiado reduce el poder cubriente y puede provocar chorreos.
Lijar entre manos y corregir errores
Cuando la pintura esté seca, pase una lija muy fina con mano suave. El objetivo es alisar, no quitar pintura. Limpie el polvo y aplique la mano siguiente.
Si ya hay marcas visibles en una mano seca, no intente corregirlas con más pintura encima. Lije la zona hasta que quede lisa, limpie y vuelva a pintar una capa fina. Si la marca es pequeña, solo hace falta rehacer esa zona.
Un último consejo: use buena luz. Una linterna pegada a la pieza, en ángulo rasante, muestra las marcas cuando todavía puede corregirlas.