¿Qué colores elegir para un salón pequeño?
En un salón pequeño, los colores claros ayudan a dar sensación de más espacio. Los blancos cálidos, los grises claros, los beis y los tonos suaves reflejan mejor la luz. Pero no es obligatorio huir de los colores oscuros. Usados con cuidado, pueden aportar encanto. Lo más importante es fijarse en la luz que recibe la estancia.
Empiece por la luz
Antes de elegir el color, vea de dónde viene la luz. Un salón orientado al sur recibe mucho sol. Un salón orientado al norte es más frío y más oscuro. El mismo color queda muy distinto en cada caso.
- Salón con mucha luz: puede usar casi cualquier color claro sin que la estancia quede apagada.
- Salón oscuro: prefiera tonos claros y cálidos, como un blanco grisáceo cálido o un beis claro.
- Luz artificial amarillenta: puede volver los colores más cálidos por la noche.
Pinte una muestra grande en la pared y obsérvela por la mañana, por la tarde y por la noche. Es la forma más segura de elegir.
Colores que ayudan
Los colores claros funcionan bien porque reflejan más luz. El salón parece más abierto y ventilado.
- Blancos cálidos: dan luz sin resultar fríos.
- Grises claros: quedan modernos y discretos.
- Beis y cremas: crean un ambiente acogedor.
- Azules y verdes muy suaves: aportan calma y combinan con mucha madera.
Un truco sencillo es usar el mismo color, o colores muy parecidos, en las paredes, el rodapié y las puertas. Sin cortes visuales, el ojo no ve límites y el espacio parece mayor.
¿Y el techo?
El techo cuenta mucho. Un techo blanco o muy claro da sensación de altura. Si las paredes son oscuras y el techo también, el salón puede parecer más bajo.
En casas antiguas con techos altos, como en muchos edificios de Lisboa, puede pintar el techo de un color suave para hacerlo más acogedor. En pisos nuevos con techos bajos, el blanco es más seguro.
¿Puedo usar colores oscuros?
Sí. Una pared de acento en un color más fuerte da profundidad. Elija la pared del fondo, la que queda frente a quien entra. Las demás paredes se quedan claras.
Evite pintar las cuatro paredes de un color oscuro en un salón sin luz. La estancia puede parecer más pequeña y pesada. Si le gustan los colores fuertes, úselos en pequeñas dosis: una pared, una estantería o los accesorios.
Pasos para decidir
- Compruebe qué luz recibe el salón a lo largo del día.
- Elija dos o tres colores claros que le gusten.
- Pinte muestras grandes en paredes distintas.
- Obsérvelas a varias horas del día.
- Decida y use el acabado mate o satinado, según las paredes.
Piense también en los muebles y en el suelo. El color de las paredes tiene que entenderse con ellos. Un suelo oscuro y un sofá oscuro piden paredes claras para equilibrar.
Consejo: Pinte las muestras en cartón y muévalas por el salón. Así verá el color en varias paredes sin manchar nada.