Pintura de exterior y de interior: ¿qué diferencia hay?
La pintura de exterior está hecha para aguantar sol, lluvia, viento, calor y frío. La de interior está hecha para ser lavable, tener buen aspecto y no oler mucho. No debe usar una pintura de interior en una fachada, porque se destiñe, se agrieta y se desconcha mucho más deprisa.
Qué tiene que aguantar la pintura de exterior
Una pared exterior recibe de todo. De día puede estar bajo un sol fuerte y de noche se enfría. En los días de lluvia queda empapada y después se seca. El viento trae polvo y, cerca del mar, sal.
Por eso, la pintura de exterior suele llevar ingredientes que protegen contra los rayos UV, que descoloran los colores, y contra el agua. Muchas llevan además aditivos contra el moho y las algas. La película que forma debe ser flexible, para acompañar a la pared cuando se dilata y se contrae.
Qué cambia en la pintura de interior
- Está pensada para limpiarse con un paño o una esponja sin estropearse.
- Tiene menos olor y emite menos vapores, porque se usa en espacios cerrados.
- No necesita resistir los rayos UV ni la lluvia.
- Puede volverse quebradiza o perder color al aire libre.
Si utiliza una pintura de interior en el exterior, la película queda débil. Puede formar ampollas tras unos meses de lluvia y el sol le quitará el color.
¿Y al revés: pintura de exterior dentro de casa?
Tampoco es buena idea. La pintura de exterior puede tener un olor más fuerte y liberar más vapores durante más tiempo. Dentro de casa, con las ventanas cerradas, resulta molesto. Use cada pintura en el sitio para el que fue fabricada, salvo que la etiqueta diga que sirve para ambos.
Qué leer en la etiqueta
Antes de comprar, lea el bote con calma. Los fabricantes indican dónde se puede usar, qué superficie cubre, el tiempo de secado y cómo diluir.
- Compruebe que dice «exterior» o «interior y exterior».
- Mire el tipo de soporte: revoco, hormigón, ladrillo, o metal y madera.
- Mire si indica resistencia a algas y moho, si su pared es húmeda.
- Mire el rendimiento por litro, para calcular cuántos botes necesita.
- Compruebe las condiciones de aplicación, como la temperatura mínima y la humedad.
Imprimación y acabado
En paredes nuevas, en revoco débil o en zonas reparadas, suele hacer falta una imprimación antes de la pintura de acabado. La imprimación ayuda a que la pintura agarre y a gastar menos. Si la pared tiene polvo o se desmorona, existen imprimaciones específicas para fijar la superficie. Siga lo que recomiende el fabricante.
En fachadas, la pintura al agua se utiliza mucho, por ser fácil de aplicar y porque las herramientas se limpian con agua. Para portones y rejas de metal o para maderas exteriores se usan productos específicos, que no son lo mismo que la pintura de pared.
Acabado mate, satinado o brillante
En las fachadas, el acabado mate es el más habitual, porque disimula pequeños defectos del revoco. Los acabados más brillantes muestran más las imperfecciones, pero suelen limpiarse con más facilidad. Es cuestión de gusto y del estado de la pared.
Consejo: Pregunte en la tienda si la pintura elegida sirve para su tipo de pared y para el clima de su zona. Compre siempre botes del mismo lote para toda la fachada, para que el color no varíe de una pared a otra.