Cómo pintar un muro de jardín paso a paso

Para pintar un muro de jardín, límpielo bien, repare las fisuras, déjelo secar, aplique imprimación si hace falta y dé dos manos de pintura específica para exterior. El secreto está en la preparación. Un muro mal limpiado o húmedo hace que la pintura se desconche enseguida.

Qué va a necesitar

Paso 1: limpiar y raspar

Empiece por raspar la pintura que está suelta. Después, cepille el muro para quitar polvo, tierra y telarañas. Si hay manchas verdes o negras, trátelas con un producto contra algas y moho y aclare con agua. Deje que el muro se seque bien. En muros a la sombra, puede tardar algunos días.

Paso 2: reparar

Mire con atención las fisuras, los agujeros y las partes del revoco que estén sueltas. Retire lo que esté suelto, humedezca ligeramente y rellene con masilla o mortero adecuado. Alise y deje secar el tiempo indicado en el envase. Si el muro tiene fisuras grandes, que se van ensanchando, conviene pedir la opinión de un profesional, porque puede haber un problema en la estructura.

Paso 3: proteger lo que hay alrededor

Cubra las plantas con plásticos o trapos viejos y proteja el suelo junto al muro. Pegue cinta en los puntos de contacto con portones, buzones o azulejos. Es un paso pesado, pero ahorra mucho tiempo de limpieza.

Paso 4: imprimación y pintura

Si el muro es nuevo, tiene un revoco débil o ha sido muy reparado, aplique imprimación. La imprimación ayuda a que la pintura agarre y evita que el muro lo absorba todo de forma desigual. Cuando esté seco, pinte.

  1. Empiece por las esquinas y los remates con la brocha.
  2. Pinte el resto con rodillo, en franjas de arriba abajo.
  3. No estire demasiado la pintura: aplique capas regulares.
  4. Espere el tiempo indicado entre manos.
  5. Dé una segunda mano para un color uniforme y mejor protección.

Precauciones importantes

Evite pintar con sol directo y mucho calor, porque la pintura se seca demasiado deprisa y puede quedar con marcas. Tampoco pinte si va a llover en las horas siguientes. Una mañana seca y templada es una buena opción.

Mire la parte superior del muro, las llamadas albardillas. Si el agua se infiltra por ahí, se escurrirá por dentro del muro y estropeará la pintura de abajo arriba. Si es necesario, repare o proteja la parte superior con una albardilla adecuada.

Los muros con humedad que sube del suelo, con manchas blancas de sales en la base, necesitan atención antes de pintar. Si no resuelve el origen de la humedad, la pintura volverá a levantarse.

Consejo: Pinte primero el lado menos visible, como prueba. Así verá cómo queda el color a la luz del día y cómo se comporta la pintura en su muro antes de pintar la parte que ve todo el mundo.

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