Cómo evitar el moho en casa en invierno
En invierno, el moho aparece porque la casa tiene mucho vapor de agua y poco aire nuevo. Para evitarlo, ventile todos los días, mantenga la casa a una temperatura estable y evite secar la ropa dentro de casa sin ventilación.
Ventile todos los días
Puede parecer raro abrir las ventanas cuando hace frío. Pero el aire de dentro lleva más humedad que el de fuera. Al renovar el aire, saca vapor de agua de la casa.
- Abra las ventanas por la mañana, durante diez a quince minutos.
- Si puede, abra ventanas en lados opuestos de la casa, para hacer corriente. Así el aire se renueva más deprisa.
- Hágalo incluso los días de lluvia o de niebla. El aire frío de fuera suele tener menos vapor cuando se calienta dentro de casa.
- No deje las ventanas solo entreabiertas durante horas, porque enfría las paredes sin renovar bien el aire.
- Abra las puertas de los armarios de vez en cuando, sobre todo en paredes orientadas al exterior.
Cocina y baño
Es aquí donde se produce más vapor. Una ducha caliente llena el baño de humedad en pocos minutos.
- Encienda el extractor o abra la ventana durante la ducha y unos minutos después.
- Cierre la puerta del baño, para que el vapor no pase al resto de la casa.
- Al cocinar, tape las ollas y use la campana extractora.
- Pase una escobilla de goma o un paño por los azulejos y por el cristal de la mampara después de la ducha.
Secar la ropa
Una lavadora llena de ropa tendida dentro de casa libera mucha agua al aire. Si es posible, tienda en el exterior o en un balcón protegido.
Cuando tenga que secar dentro de casa:
- Elija una habitación pequeña y cierre la puerta.
- Abra una ventana o use un deshumidificador en el mismo espacio.
- Centrifugue bien la ropa antes de tenderla.
- No tienda ropa sobre los radiadores sin ventilación.
Una secadora con salida de aire al exterior también ayuda. Las que tienen condensador necesitan que se vacíe el depósito de agua.
Calefacción
Las paredes frías favorecen la condensación. Es mejor mantener una temperatura moderada y constante que calentar solo de vez en cuando. Las subidas y bajadas fuertes de temperatura hacen que el vapor se condense en las paredes.
- Caliente un poco los dormitorios, aunque no los use de día.
- Evite estufas de gas o de parafina sin salida de humos. Liberan mucho vapor de agua.
- No tape los radiadores con ropa ni con muebles.
Mobiliario y orden
Si un mueble está pegado a una pared fría, el aire no circula y el moho aparece detrás.
- Deje unos centímetros entre el mueble y la pared.
- Evite llenar demasiado los armarios de las paredes exteriores.
- No deje colchones apoyados en paredes frías. Levántelos de vez en cuando para airearlos.
- Quite el polvo de las paredes y las esquinas, porque el moho también se alimenta de él.
Señales a las que estar atento
Si ve gotas de agua en los cristales, olor a humedad o pequeñas manchas oscuras en las esquinas, actúe enseguida. Limpie la mancha con cuidado, con guantes y mascarilla, y refuerce la ventilación. Cuanto antes actúe, más fácil es.
Consejo: Un higrómetro sencillo y barato muestra la humedad del aire de la habitación. Si casi siempre está muy alta, la casa necesita más ventilación.
En las casas cerca del mar, en Cascais o en Oeiras, y en las zonas más frescas de Sintra, el aire ya es de forma natural más húmedo. Ventilar con regularidad y secar bien la casa ayuda aún más. Si, aun así, el moho vuelve siempre, puede haber una filtración o un problema en la pared. Pida a un profesional que lo evalúe.